Galia Puerto - ¿Por qué agosto puede ser el mejor mes para cambiar de oficina?
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Ago

¿Por qué agosto puede ser el mejor mes para cambiar de oficina?

Todo el mundo piensa en septiembre. Precisamente por eso, agosto puede ser uno de los mejores momentos del año para tomar determinadas decisiones empresariales.

Hay menos reuniones, disminuyen las llamadas, parte del equipo está de vacaciones y el ritmo habitual se ralentiza. Lo que a primera vista parece un inconveniente puede convertirse en una oportunidad para abordar algo que llevamos meses posponiendo.

Por ejemplo, buscar una nueva oficina.

Si estás valorando el alquiler oficina, agosto puede darte algo que probablemente no tengas cuando llegue septiembre: tiempo para pensar antes de decidir.

Agosto: el mes en el que baja el ruido

Durante gran parte del año dirigimos las empresas mirando constantemente lo urgente.

Clientes, presupuestos, reuniones, proveedores, incidencias, correos…

Todo reclama atención.

Agosto cambia ese ritmo. Incluso en las empresas que mantienen su actividad, suele existir una reducción de las interrupciones.

Y cuando disminuye el ruido aparece algo muy valioso: perspectiva.

Quizá sea entonces cuando descubras que la oficina que utilizas actualmente ya no responde exactamente a lo que necesita tu empresa.

Antes de buscar una oficina, analiza cómo trabajáis realmente

El primer paso no debería ser abrir Google y empezar a comparar espacios.

Antes conviene observar.

¿Cuántas personas coinciden realmente cada día en la oficina? ¿Cuántas reuniones presenciales celebráis? ¿Necesitáis puestos permanentes para todos? ¿Recibís clientes? ¿Hay espacios que prácticamente nunca se utilizan?

Agosto puede ser un buen momento para responder estas preguntas porque permite analizar el funcionamiento de la empresa con cierta distancia.

Y quizá descubras algo interesante.

La oficina que necesitas en septiembre puede ser muy diferente de la que necesitabas hace dos años.

Alquiler oficina: no busques metros, busca soluciones

Durante décadas, elegir una oficina consistía principalmente en calcular metros cuadrados.

Hoy esa fórmula se ha quedado corta.

El trabajo híbrido, las videollamadas, los equipos flexibles y las nuevas formas de colaboración han cambiado las necesidades de muchas empresas.

Puede que necesites menos puestos fijos, pero mejores salas de reuniones.

O una oficina más pequeña con acceso a espacios comunes.

O mayor flexibilidad para incorporar nuevos profesionales en los próximos meses.

Por eso, al valorar un alquiler oficina, resulta más útil preguntarse qué necesita hacer tu equipo que cuántos metros necesita ocupar.

Comparar con tranquilidad cambia la decisión

Buscar una oficina con prisas suele provocar que el precio y la disponibilidad terminen condicionándolo todo.

Agosto permite hacer justamente lo contrario.

Visitar diferentes espacios, estudiar ubicaciones, comparar servicios y valorar qué alternativa encaja mejor con el funcionamiento de la empresa.

También permite mirar más allá de la cuota mensual.

Internet, climatización, mantenimiento, recepción, salas de reuniones, limpieza o zonas comunes pueden cambiar considerablemente el coste real y la experiencia de utilizar una oficina.

Dos espacios con un precio aparentemente similar pueden ofrecer soluciones completamente diferentes.

¿Y si cambiar de oficina fuera más fácil en agosto?

Las mudanzas empresariales tienen un problema evidente: interrumpen el trabajo.

Hay que organizar equipos, documentación, tecnología y mobiliario mientras la actividad continúa.

Pero ¿qué ocurre cuando parte del equipo está de vacaciones y disminuyen las reuniones?

El impacto puede ser mucho menor.

Agosto puede facilitar la transición hacia un nuevo espacio y permitir realizar determinados cambios con menos interferencias en el funcionamiento habitual de la empresa.

La vuelta puede convertirse entonces en algo más que regresar de vacaciones.

Puede ser un nuevo comienzo.

Septiembre también suele traer nuevas incorporaciones

Después del verano muchas empresas recuperan procesos de selección, incorporan profesionales o ponen en marcha nuevos proyectos.

Y esperar hasta ese momento para preguntarse dónde trabajarán puede generar decisiones precipitadas.

Si existe previsión de crecimiento, agosto permite adelantarse.

El objetivo no debería ser encontrar una oficina únicamente para las personas que forman hoy la empresa, sino elegir una solución capaz de acompañar los cambios que puedan producirse durante los próximos meses.

El trabajo híbrido merece una revisión

Existe otra pregunta especialmente interesante para hacerse durante agosto:

¿Nuestro modelo de trabajo híbrido funciona realmente como creemos?

Muchas empresas adoptaron fórmulas de teletrabajo y presencialidad que posteriormente apenas han revisado.

Sin embargo, los hábitos evolucionan.

Quizá los martes y miércoles la oficina esté llena mientras los viernes permanece prácticamente vacía. Puede que determinados equipos necesiten reunirse más o que las salas sean ahora más importantes que los puestos individuales.

Analizar esos patrones permite tomar decisiones mucho más inteligentes sobre el espacio.

El alquiler oficina ya no debería responder únicamente al número de empleados, sino a la manera real en la que esas personas trabajan.

Llegar a septiembre con la decisión tomada

Septiembre tiene una particularidad: todo parece urgente.

Regresan los clientes, se reactivan proyectos, aparecen reuniones pendientes y empieza la carrera hacia el último trimestre del año.

No suele ser el mejor escenario para tomar decisiones con calma.

Por eso, existe una enorme diferencia entre llegar a septiembre pensando:

“Tenemos que buscar una nueva oficina.”

y llegar pensando:

“Ya está resuelto.”

La segunda empresa empieza el nuevo curso concentrándose en clientes, proyectos y crecimiento.

La primera empieza buscando inmuebles.

En Galia Puerto, agosto también puede ser el principio

En Galia Puerto sabemos que elegir un espacio de trabajo no consiste simplemente en encontrar una oficina disponible.

Consiste en entender qué necesita cada empresa y encontrar una solución capaz de acompañar su evolución.

Por eso, si estás valorando el alquiler oficina en Sevilla, agosto puede ser un buen momento para conocer diferentes posibilidades, analizar servicios y preparar con tranquilidad la vuelta después del verano.

Porque septiembre puede marcar el comienzo de una nueva etapa.

Pero las mejores decisiones para llegar preparados pueden tomarse unas semanas antes.