Galia Puerto - ¿Cuánto despacho necesita realmente una empresa de 1, 3, 5 o 10 personas?
08
Sep

¿Cuánto despacho necesita realmente una empresa de 1, 3, 5 o 10 personas?

Elegir un despacho parece sencillo hasta que llega el momento de hacerlo. Sabemos cuántas personas forman el equipo, buscamos un espacio en el que quepan todas y, aparentemente, el problema está resuelto. Sin embargo, cuando empezamos a comparar opciones de alquiler despachos, descubrimos que dos empresas con cinco trabajadores pueden necesitar oficinas completamente diferentes.

Una puede trabajar prácticamente todo el día frente al ordenador y recibir clientes una vez al mes. Otra puede tener cinco personas en plantilla, pero solo tres coinciden habitualmente porque trabaja con un modelo híbrido. Una tercera puede recibir visitas a diario, mantener conversaciones confidenciales o necesitar reuniones frecuentes con proveedores.

Por eso, calcular el despacho adecuado únicamente contando sillas puede llevarnos a dos errores igualmente costosos: quedarnos cortos demasiado pronto o pagar durante años por un espacio que apenas utilizamos.

La pregunta interesante no es cuántas personas trabajan en tu empresa. Es cómo trabajan esas personas.

Antes de medir metros, mide tu forma de trabajar

Durante mucho tiempo, la búsqueda de una oficina comenzaba prácticamente con una calculadora: tantos trabajadores, tantos puestos y, por tanto, aproximadamente tantos metros cuadrados.

Hoy esa fórmula resulta demasiado simple.

El trabajo híbrido ha provocado que el número de empleados y la ocupación real de una oficina ya no sean necesariamente equivalentes. Al mismo tiempo, las videollamadas han creado nuevas necesidades de privacidad y las reuniones presenciales han adquirido un valor diferente precisamente porque muchas otras interacciones se producen a distancia.

Antes de empezar a buscar un alquiler despachos, merece la pena observar durante unas semanas qué sucede realmente en la empresa. Cuántas personas coinciden cada día, cuántas reuniones se celebran, cuánto tiempo se necesita trabajar en silencio, con qué frecuencia llegan visitas y qué momentos generan problemas por falta de espacio.

Ese análisis suele decir mucho más que el número de trabajadores que aparece en la plantilla.

Si trabajas solo, ¿necesitas realmente un despacho?

Para un autónomo o profesional independiente, la respuesta no siempre es sí.

Si prácticamente toda la actividad se desarrolla fuera, apenas se reciben visitas y trabajar desde casa funciona perfectamente, disponer de un despacho permanente puede no aportar suficiente valor.

La situación cambia cuando empiezan a aparecer clientes, videollamadas frecuentes, documentación profesional o simplemente la necesidad de separar con claridad la vida personal de la laboral.

En ese momento, un despacho individual no se limita a proporcionar una mesa. Aporta privacidad, concentración y un lugar profesional desde el que desarrollar la actividad.

Además, si está situado dentro de un centro de negocios, no es necesario que ese pequeño despacho incluya todo lo que ocasionalmente necesita el profesional. Una sala de reuniones, por ejemplo, puede utilizarse únicamente cuando llega un cliente.

Y esa diferencia permite dimensionar mucho mejor el espacio.

Una empresa de tres personas puede necesitar menos espacio que una de dos

Parece contradictorio, pero es perfectamente posible.

Imaginemos una consultora formada por tres profesionales que trabajan dos días a la semana desde casa y apenas reciben visitas. Ahora comparemos esa empresa con un despacho profesional de dos personas que atiende clientes presencialmente durante toda la jornada y necesita tratar información confidencial.

Aunque la primera tenga más trabajadores, sus necesidades de espacio pueden ser menores.

Este ejemplo explica por qué el alquiler despachos debería analizarse desde el uso y no únicamente desde la plantilla. La actividad, la presencialidad y el tipo de relación con los clientes condicionan tanto el espacio necesario como el número de personas.

Con cinco personas aparece una pregunta importante: ¿qué ocurre cuando os reunís?

A medida que crece el equipo empiezan a aparecer necesidades que no tienen que ver directamente con disponer de cinco mesas.

Puede que dos personas necesiten mantener una reunión mientras las otras tres trabajan. Quizá alguien tenga una videollamada importante mientras otro compañero atiende una consulta telefónica. También puede ocurrir que llegue un cliente y sea necesario abandonar temporalmente el espacio de trabajo para poder recibirlo.

Es entonces cuando una oficina aparentemente suficiente empieza a mostrar sus limitaciones.

La solución no tiene por qué consistir en contratar muchos más metros. Si existen salas y zonas complementarias que pueden utilizarse cuando hacen falta, el despacho privado puede mantenerse ajustado a las necesidades cotidianas.

En otras palabras, no todo el espacio que utiliza una empresa tiene que estar dentro de su despacho.

¿Y cuando el equipo llega a diez personas?

Con equipos mayores aparece otro factor: rara vez todos hacen exactamente lo mismo al mismo tiempo.

Mientras algunas personas necesitan concentración, otras colaboran en un proyecto. Puede haber una reunión comercial, una videollamada y alguien recibiendo a un proveedor durante la misma mañana.

Por eso, para una empresa de diez personas resulta especialmente importante analizar la distribución y los espacios complementarios.

Una gran sala con diez mesas puede ofrecer suficiente superficie sobre el papel y funcionar mal en la práctica. En cambio, una solución que combine despachos adecuados con acceso a salas de reuniones y otros espacios puede responder mucho mejor a las diferentes situaciones de la jornada.

Aquí empieza a verse con claridad que más metros no significa necesariamente una oficina mejor.

Alquiler despachos: una orientación según el tipo de equipo

No existe una cifra universal que permita determinar el despacho perfecto, pero sí podemos utilizar algunas preguntas como punto de partida.

EquipoQué conviene analizar
1 personaPrivacidad, separación casa-trabajo, recepción ocasional de clientes y videollamadas
2-3 personasCoincidencia presencial, llamadas simultáneas y frecuencia de visitas
4-5 personasNecesidad de reuniones internas, privacidad, concentración y modelo híbrido
6-10 personasDistribución del equipo, espacios colaborativos, reuniones simultáneas y previsión de crecimiento
Más de 10Organización por equipos, flexibilidad, zonas comunes y capacidad de adaptación

La tabla no pretende sustituir el análisis de cada empresa. Precisamente demuestra lo contrario: el número de personas es únicamente el principio de la decisión.

La pregunta que casi nadie hace: ¿cuántas personas coinciden el día de máxima ocupación?

Si una empresa tiene diez trabajadores pero nunca coinciden más de seis, dimensionar permanentemente la oficina para diez puede no tener demasiado sentido.

Sin embargo, tampoco deberíamos calcularla basándonos en el viernes más tranquilo del mes.

Una referencia mucho más útil consiste en observar los días de mayor ocupación habitual. Si los martes y miércoles coinciden prácticamente todos los empleados, el espacio debe funcionar correctamente también esos días.

Después podemos analizar qué necesidades son permanentes y cuáles son puntuales.

Quizá necesitemos seis puestos de forma habitual, pero una sala para doce personas solamente dos veces al mes. En ese caso, disponer de esa sala como servicio puede resultar mucho más eficiente que incorporarla permanentemente a la superficie privada.

No olvides contar a quienes todavía no trabajan contigo

Hay otro error frecuente al buscar alquiler despachos: elegir exactamente lo que necesita la empresa hoy.

Si existen planes reales de contratación durante los próximos meses, conviene incorporarlos a la decisión. De lo contrario, una oficina recién estrenada puede quedarse desajustada mucho antes de lo previsto.

Eso tampoco significa alquilar pensando en una hipotética plantilla futura que quizá nunca llegue. Se trata de encontrar cierto equilibrio entre necesidades actuales y capacidad de adaptación.

Aquí la flexibilidad adquiere especial importancia. Cuando el espacio puede evolucionar junto con la empresa, resulta menos necesario intentar predecir exactamente qué ocurrirá dentro de tres o cinco años.

También existe el problema contrario: alquilar pensando demasiado en el futuro

“Vamos a crecer”.

Es probablemente una de las frases que más influyen al elegir una oficina.

Y es lógico que una empresa ambiciosa contemple su crecimiento. El problema aparece cuando paga desde hoy por una estructura diseñada para una situación que quizá tarde años en llegar.

Puestos vacíos, salas infrautilizadas y metros que hay que climatizar, mantener y pagar todos los meses pueden convertir esa previsión en un coste considerable.

Una oficina debería permitir crecer, pero no obligarnos a pagar anticipadamente por todo ese crecimiento.

El despacho adecuado también depende de lo que tengas fuera de él

Esta es probablemente una de las claves que más cambia el cálculo.

Dos despachos privados del mismo tamaño pueden ofrecer posibilidades completamente diferentes dependiendo de los servicios y espacios que los rodeen.

Si la empresa dispone de salas de reuniones, zonas comunes y determinados servicios dentro del mismo centro, puede resolver necesidades puntuales sin incorporarlas permanentemente a su espacio privado.

Esto permite que el alquiler despachos en Sevilla se plantee desde una perspectiva más eficiente: contratar aquello que utilizamos todos los días y disponer de recursos adicionales cuando realmente hacen falta.

Alquiler de despachos en Galia Puerto

En Galia Puerto trabajamos con empresas, autónomos y profesionales con necesidades muy diferentes. Precisamente por eso, elegir un despacho no debería empezar preguntando únicamente cuántos metros tiene.

Antes conviene entender cuántas personas lo utilizarán, cómo se organiza el equipo, qué frecuencia tienen las reuniones, si se reciben clientes y qué previsiones de crecimiento existen.

Nuestros servicios de alquiler despachos en Sevilla permiten combinar espacios de trabajo profesionales con otros recursos del centro de negocios, de manera que cada empresa pueda encontrar una solución ajustada a su momento actual sin perder capacidad para evolucionar.

Entonces, ¿cuánto despacho necesitas?

Probablemente menos de lo que pensarías si calculas únicamente los metros y quizá más de lo que parece si solo cuentas las mesas.

Porque una oficina no funciona por la cantidad de personas que caben dentro, sino por la facilidad con la que esas personas pueden desarrollar su trabajo.

Antes de elegir, observa una semana normal de tu empresa. Mira quién acude, cuándo coinciden todos, cuántas reuniones se producen, dónde aparecen las interrupciones y qué espacios permanecen vacíos.

Después empieza a buscar.

La decisión sobre el tamaño será mucho más sencilla porque ya no estarás intentando averiguar cuántos metros necesita una empresa de cinco personas.

Estarás buscando algo mucho más concreto: el espacio que necesita la tuya.